CARACAS, 14 Dic. 17 / 07:06 pm (ACI).- El Arzobispo de Caracas, Cardenal Jorge Urosa Savino, dirigió a los fieles un mensaje por Navidad en el que aseguró que en estos tiempos oscuros que vive Venezuela es preciso celebrar con mayor motivo el nacimiento de Jesús.
“Vivimos en Venezuela tiempos muy difíciles, hasta el punto de que algunos dicen que no se puede celebrar la Navidad. Ante esa afirmación derrotista nosotros, los católicos, sentimos que hoy, más que en otras ocasiones, en estos tiempos oscuros, es preciso celebrar la Navidad”, expresó el Purpurado.
En su mensaje, el Cardenal recordó que “Navidad es luz en las tinieblas”. En ese sentido, “a pesar de la oscuridad que nos rodea, celebremos la Navidad, llena de la luz de Cristo, reafirmando nuestra fe en el amor de Dios”.
“Que no falte en ningún hogar el Nacimiento, así sea sencillo y humilde. Participemos activamente acudiendo a la celebración eucarística el 25 de diciembre y el 1 de enero, recibiendo los sacramentos de la Reconciliación y la Comunión, abriendo nuestros corazones a los pobres, y llevando alegría a nuestros semejantes”, exhortó.
El Arzobispo de Caracas dijo que “precisamente en estos tiempos duros, de penuria, angustia e incertidumbre, es preciso renovar la vivencia de nuestra fe, para acoger y comunicar la paz que Cristo, Rey pacífico, ha venido a comunicarnos”.
“Las circunstancias actuales de grave crisis política, económica y social, nos exigen a todos los cristianos, independientemente de nuestras simpatías políticas, el trabajar activamente por la paz. Debemos luchar activamente en defensa de nuestros derechos, en pro del bien común, en favor de los grandes valores de la libertad, la justicia y el progreso, pero sin dejarnos llevar nunca por la violencia, el odio o el rencor”, señaló.
El Purpurado dijo que “este es un momento muy grave y duro en la historia del País”. Por ello, señaló que “para que haya paz entre nosotros es preciso que se imponga en todos los corazones la necesidad de respetarnos mutuamente”, incluyendo las diferencias de opinión.
“Hemos de ser solidarios con los más pobres, y compartir nuestros bienes con los necesitados. Por estas intenciones hemos de orar fervientemente en este tiempo de preparación a la fiesta navideña, que debe ser para cada familia, para cada uno de nosotros, una oportunidad de crecer en el amor, en la esperanza, en la fe en Dios vivo y presente en nuestra historia”, expresó.
Comentario domingo III del Tiempo de Adviento Ciclo B
Ser testigos de la LUZ como Juan el Bautista. Él no es la LUZ sino testigo de la LUZ; trasmisor de las buenas nuevas de Dios a su pueblo; testigos para anunciar la Libertad a los oprimidos y a los ciegos la vista; a sacar de sus mazmorras a los que viven en tinieblas y en sombra de muerte, para guiar nuestros pasos por el camino de la PAZ. (1ra. Lectura)
Ser testigos de la Alegría del Señor y proclamar, como lo hizo MARÍA, las grandezas de nuestro DIOS llenando nuestra ALMA del GOZO PLENO y nuestro espíritu de mucho júbilo. No se trata de cualquier “alegría”; es estar “alegres en el Señor”, se los repito, estén ALEGRES dando gracias en toda ocasión. Permitir que el ESPÍRITU SANTO penetre nuestras almas y nos fecunde de DIOS, como lo hizo en María, para que así nos liberemos de toda clase de males y nos quedemos con todo lo bueno que nos rodea. Para eso necesitamos el don del “DISCERNIMIENTO ESPIRITUAL” (2DA. LECTURA)
Debemos ser nosotros también, como Juan, la VOZ que grita en medio del pueblo, invitándoles a la conversión para el perdón de sus pecados y trasmitirles la verdadera alegría de la NAVIDAD QUE YA SE ACERCA. Debemos estar preparados y bien dispuestos para recibirla y tener el ENMANUEL; es decir, a Dios con nosotros y dentro de nosotros experimentando la verdadera alegría de la NAVIDAD ETERNA.
Hoy comenzamos las “MISAS DE AGUINALDO”; ellas nos dan la oportunidad de cumplir con esa Misión de llevar esa alegría a las calles de nuestra parroquia. No se trata solo de rescatar una “tradición” o un “recuerdo”; se trata más bien de hacer realidad la presencia del DIOS VIVO en nuestros corazones y en nuestras familias. Vivamos esta “NAVIDAD” en tiempos de “crisis” de una forma diferente; compartiendo con los más necesitados; absteniéndonos de tanta “caña” y “comelatas”. FELIZ NAVIDAD CRISTIANA. El Párroco.
El Papa envía un videomensaje a las jornadas del Encuentro de católicos con responsabilidades políticas al servicio de los pueblos latinoamericanos que concluye hoy en Bogotá
“Es necesario que los laicos católicos no queden indiferentes a la cosa pública, ni replegados dentro de los templos, ni que esperen las directivas y consignas eclesiásticas para luchar por la justicia”, ha dicho el papa Francisco, a través de un videomensaje, a los 95 participantes del Encuentro de católicos con responsabilidades políticas al servicio de los pueblos latinoamericanos, que inició el pasado viernes 1 de diciembre y concluye hoy, 3 de diciembre.
El videomensaje de Bergoglio, de 20 minutos –el más extenso de los que ha dirigido a la Iglesia latinoamericana– marcó el inicio de las jornadas que él mismo ha “alentado desde su génesis”, como expresó en su saludo a los dirigentes políticos, obispos y cardenales que se encuentran reunidos en Bogotá.
Servicio inestimable
Al referirse a la política como “alta forma de la caridad”, evocando a sus predecesores –“desde el papa Pío XII hasta ahora”–, Francisco ha subrayado el “servicio inestimable de entrega para la consecución del bien común en la sociedad” que conlleva la tarea de quienes asumen responsabilidades políticas.
“Es un servicio de sacrificio y entrega, al punto tal que a veces se puede considerar a los políticos como ‘mártires’ de causas para el bien común de sus naciones”, ha dicho el Papa, sin desconocer algunas formas de autocracia y totalitarismo que permanecen hasta el día de hoy “y quizás también de algún país de América Latina”, remarcó.
“Todo poder que no esté ordenado al servicio se degenera”, agregó Francisco, argumentando que “es claro que no hay que oponer servicio a poder –¡nadie quiere un poder impotente!–, pero el poder tiene que estar ordenado al servicio para no degenerarse”.
Rehabilitar la dignidad de la política
La “buena y noble política”, que se opone a la “politiquería” teñida de corrupción, reclama “la necesidad de rehabilitar la dignidad de la política”, ha planteado el Papa: “si me refiero a América Latina, ¡cómo no observar el descrédito popular que están sufriendo todas las instancias políticas, la crisis de los partidos políticos, la ausencia de debates políticos de altura que apunten a proyectos y estrategias nacionales y latinoamericanas que vayan más allá de las políticas de cabotaje! Además, con frecuencia el diálogo abierto y respetuoso que busca las convergencias posibles se sustituye por esas ráfagas de acusaciones recíprocas y recaídas demagógicas”.
En este sentido, el imperativo de la formación y la preparación de los relevos generacionales en la política, no puede ser ajeno a “la necesaria y positiva participación de los pueblos, apasionados por su propia vida y destino, que tendría que animar la escena política de las naciones”.
Contra la ‘escandalosa desigualdad social’
Por otra parte, Bergoglio también insistió a los dirigentes políticos en algunos de los temas sociales que han marcado sensiblemente su pontificado, como el desarrollo humano integral: “América Latina tiene también necesidad de un crecimiento industrial, tecnológico, auto-sostenido y sustentable, junto con políticas que enfrenten el drama de la pobreza y que apunten a la equidad y a la inclusión, porque no es verdadero desarrollo el que deja a multitudes desamparadas y sigue alimentando una escandalosa desigualdad social”.
Asimismo, abogando por la defensa del tejido familiar y social, el Papa señaló que “no se puede descuidar una educación integral, que comienza en la familia y se desarrolla en una escolarización para todos y de calidad”.
Francisco acrecentó aún más el tono de su mensaje al reclamar que “tenemos que encaminarnos hacia democracias maduras, participativas, sin las lacras de la corrupción, o de las colonizaciones ideológicas, o las pretensiones autocráticas y las demagogias baratas”. Enseguida enfatizó en el tema central de su encíclica Laudato si’: “cuidemos nuestra casa común y sus habitantes más vulnerables evitando todo tipo de indiferencias suicidas y de explotaciones salvajes”.
Católicos irrelevantes e incoherentes en la escena política
Ante estos desafíos, el Papa reclamó una mayor incidencia de los católicos laicos con responsabilidades políticas: “en verdad, en un continente con un gran número de bautizados en la Iglesia católica, de sustrato cultural católico, en el que la tradición católica está todavía muy vigente en los pueblos y en el que abundan las grandes manifestaciones de la piedad popular, ¿cómo es posible que los católicos aparezcan más bien irrelevantes en la escena política, incluso asimilados a una lógica mundana?”.
A pesar del testimonio de algunos “católicos ejemplares en la escena pública”, Francisco reconoce que “hay muchos que se confiesan católicos –y no nos está permitido juzgar sus conciencias, pero sí sus actos–, que muchas veces ponen de manifiesto una escasa coherencia con las convicciones éticas y religiosas propias del magisterio católico. No sabemos lo que pasa en su conciencia, no podemos juzgarla, pero vemos sus actos”, ha dicho, el obispo de Roma.
Así, El indispensable compromiso de los laicos católicos en la escena pública de los países latinoamericanos, tema propuesto por el Papa para la última Asamblea Plenaria de la Pontificia Comisión para América Latina (CAL) (marzo de 2016), constituye también el núcleo de las reflexiones que se desarrollan en el encuentro convocado conjuntamente por la CAL y el CELAM.
Ante la tentación de encasillar a los “laicos comprometidos” como “aquellos que trabajan en cosas ‘de los curas’”, olvidando y descuidando “al creyente que muchas veces quema su esperanza en la lucha cotidiana por vivir su fe”, Francisco pide “reconocer que el laico por su propia realidad, por su propia identidad, por estar inmerso en el corazón de la vida social, pública y política, por estar en medio de nuevas formas culturales que se gestan continuamente tiene exigencias de nuevas formas de organización y de celebración de la fe”.
A sus hermanos obispos, Bergoglio también recuerda que “no es nunca el pastor el que le dice al laico lo que tiene que hacer o decir, ellos lo saben mejor que nosotros… No es el pastor el que tiene que determinar lo que tienen que decir en los distintos ámbitos los fieles”. De ahí que “como pastores, unidos a nuestro pueblo –asevera Francisco–, nos hace bien preguntarnos cómo estamos estimulando y promoviendo la caridad y la fraternidad, el deseo del bien, y de la verdad y la justicia. Cómo hacemos para que la corrupción no anide en nuestros corazones”.
Diálogo sincero
“Diálogo sincero”, es la clave sugerida por el primer Papa latinoamericano, “un diálogo que sea entre católicos, prelados y políticos, en el que la comunión entre personas de la misma fe resulte más determinante que las legítimas oposiciones de opciones políticas”.
Además, al final del videomensaje, Francisco ha insistido en la importancia de hablar con libertad: “de vuestro diálogo se podrán ir sacando factores iluminantes, factores orientadores para la misión de la Iglesia en la actualidad”.
Se destacan, a continuación, otras frases del mensaje del Papa a los participantes del Encuentro de católicos con responsabilidades políticas al servicio de los pueblos latinoamericanos:
“La referencia fundamental de este servicio, que requiere constancia, empeño e inteligencia, es el bien común, sin el cual los derechos y las más nobles aspiraciones de las personas, de las familias y de los grupos intermedios en general no podrían realizarse cabalmente, porque faltaría el espacio ordenado y civil en los cuales vivir y operar”.
“Lo que es claro es que se necesitan dirigentes políticos que vivan con pasión su servicio a los pueblos, que vibren con las fibras íntimas de su ethos y cultura, solidarios con sus sufrimientos y esperanzas; políticos que antepongan el bien común a sus intereses privados, que no se dejen amedrentar por los grandes poderes financieros y mediáticos, que sean competentes y pacientes ante problemas complejos, que estén abiertos a escuchar y aprender en el diálogo democrático, que combinen la búsqueda de la justicia con la misericordia y la reconciliación”.
“No nos contentemos con la poquedad de la política: necesitamos dirigentes políticos capaces de movilizar vastos sectores populares en pos de grandes objetivos nacionales y latinoamericanos”.
“Levantemos nuevamente muy en alto y muy concretamente la exigencia de una integración económica, social, cultural y política de pueblos hermanos para ir construyendo nuestro continente, que será todavía más grande cuando incorpore «todas las sangres», completando su mestizaje, y sea paradigma de respeto de los derechos humanos, de paz, de justicia. No podemos resignarnos a la situación deteriorada en que con frecuencia hoy nos debatimos”.
“¿Qué significa para nosotros pastores que los laicos estén trabajando en la vida pública? Significa buscar la manera de poder alentar, acompañar y estimular los intentos, esfuerzos que ya hoy se hacen por mantener viva la esperanza y la fe en un mundo de contradicciones especialmente para los más pobres. Significa como pastores comprometernos en medio de nuestro pueblo y con nuestro pueblo sostener la fe y su esperanza. Abriendo puertas, trabajando con ellos, soñando con ellos, reflexionando y especialmente rezando con ellos. Necesitamos reconocer la ciudad –y por lo tanto todos los espacios donde se desarrolla la vida de nuestra gente– desde una mirada contemplativa, una mirada de fe que descubra al Dios que habita en sus hogares, en sus calles, en sus plazas”.
REDACCIÓN CENTRAL, 09 Dic. 17 / 11:42 am (ACI).- En medio de la preparación para la Navidad, el Papa Francisco envió un video mensaje a los jóvenes, alentándoles a “encontrar a Jesús” y a tener alegría y paz en el corazón.
En el mensaje, grabado con ocasión de su próximo viaje al Perú, en enero de 2018, el Santo Padre recordó que “ya estamos entrando a la Navidad” y dijo que “empezamos esas preparaciones, pidiendo a Jesús que venga”.
“Hoy la Iglesia le pone uno de los nombres: Sabiduría. Jesús es nuestra sabiduría”, dijo.
“Y nosotros queremos estar abiertos a esa Sabiduría. No es estudiar, es tener ese sentir cristiano en el corazón”.
El Papa preguntó a los jóvenes si “tienen ese sentir cristiano en el corazón”, que está marcado por el signo de “la alegría y la paz”
“¿Tienen alegría en el corazón? ¿Tienen paz en el corazón? Y así entonces Jesús nos da la sabiduría, así lo esperamos”.
“Preparémonos bien para la Navidad”, alentó.
Bromeando sobre la “Guardia Papal”, un grupo conformado por miles de jóvenes que prepara la Arquidiócesis de Lima para acompañar al Papa durante su visita al Perú, el Santo Padre dijo que “sé que los llaman la Guardia Papal a ustedes. Yo no sé qué tiene que ver con el Papa, ¿no? Pero algo de eso debe haber, porque cuando yo vaya allí van a estar muy cerca”.
“Les quiero decir otra cosa: yo estoy soñando con el viaje, estoy soñando ya, tengo muchas ganas de ir. Porque ustedes tienen una cosa que otros pueblos no tenemos, los santos. ¡Cuántos santos tiene Perú!”.
“Y vean la lista y no hay ningún santo triste. Eran todos contentos. Tenían la sabiduría de Jesús adentro”, señaló.
El Papa exhortó también a los jóvenes: “¡Arriésguense! ¡Salgan! ¡Hagan algo bien! ¡Háganlo por Dios! Busquen, ¿qué puedo hacer por Jesús? ¿Qué puedo hacer por el bien de los demás?”.
“Y lo último, pero se contestan ustedes, ¿rezan? Porque sin oración no podemos encontrar a Jesús. Díganle a Jesús, ¡Oh, sabiduría, vení!”, dijo
“Recen, recen mucho. Que Dios los bendiga, y que la Virgen los cuide. También recen por mí”, pidió al finalizar el video, antes de dar la bendición.
Comentario domingo I del Tiempo de Adviento Ciclo B
El ADVIENTO (= ad-venimiento) es el tiempo litúrgico que nos
prepara a la celebración del misterio de la ENCARNACION del Hijo del DIOS VIVO
(el EN-MANUEL=Dios con nosotros) y también a la definitiva y ultima venida del
Mesías, Señor y Juez de la historia. En el misterio de su
"encarnación", el cual celebramos en LA NAVIDAD (=natividad); Él
quiere "renacer" en nuestros corazones y no solo que lo recordemos;
para eso debemos prepararnos y estar bien dispuestos.
Es para eso este
"Tiempo del ADVIENTO" y por eso la Liturgia de la Iglesia nos invita
a estar 'VIGILANTES Y DESPIERTOS"; orando, perdonándonos y
reconciliándonos como Familia de Dios que somos. Sabemos que el SEÑOR vendrá al
final de los tiempos a juzgarnos por el AMOR; ya no como un "niño
indefenso" sino como Juez y Señor TODOPODEROSO. Los Cristianos de todo el
mundo decimos: Maranna tha; es decir, VEN SEÑOR JESUS; manifestarte Señor y ven
a redimir a tu Pueblo; a implantar tu JUSTICIA en nuestra tierra; sobre todo en
los más pobres que sufren las aflicciones, maldades e injusticias de este mundo
lleno de tanta corrupción; Ven y acrecienta en nosotros la ESPERANZA. Y tú,
Pueblo de Dios, DESPIERTA Y REACCIONA; ha llegado la HORA; tú Redentor se
acerca; el viene a liberarte de todas tus angustias y opresiones. Debemos estar
preparados y listos para que, cuando llegue, nos encuentre trabajando por su
Reino.
Es hora que su PUEBLO, que es su IGLESIA, SE PONGA
RADICALMENTE DEL LADO DE LOS MENESTEROSOS Y MARGINADOS DE ESTA SOCIEDAD y le
hagamos ver al mundo que JESUS está ya entre nosotros; que el ENMANUEL VIVE en
medio de su Pueblo. Que el Espíritu Santo renueve nuestras vidas, nos ilumine
con su LUZ y a través de nosotros lleve la LUZ DE CRISTO a los que todavía
viven en tinieblas y sombras de muerte; guíe nuestros pasos por el camino de la
PAZ. FELIZ ADVIENTO para todos(as). Aleluya, amén
“En una mesa redonda sobre religión y paz entre los pueblos, en la que ambos (el Dalai Lama y yo) participábamos. Maliciosamente, pero también con interés teológico, le pregunte en mi inglés defectuoso:
- “Santidad, ¿cuál es la mejor religión?”
Esperaba que dijera: “El budismo tibetano o las religiones orientales, mucho más antiguas que el cristianismo…”
El Dalai Lama hizo una pequeña pausa, sonrió, me miró fijamente a los ojos – lo que me desconcertó un poco porque yo sabía la malicia contenida en la pregunta – y afirmó:
- “La mejor religión es la que te aproxima más a Dios, al Infinito. Es aquella que te hace mejor”.
Para salir de la perplejidad ante tan sabia respuesta, pregunté:
- “¿Qué es lo que me hace mejor?”
El respondió:
- “Aquello que te hace más compasivo, más sensible, más desapegado, más amoroso, más humanitario, más responsable, más ético… La religión que consiga hacer eso de ti es la mejor religión”.
Callé, maravillado, y hasta este día estoy ponderando su respuesta sabia e irrefutable…
Comentario domingo XXXIV del Tiempo ordinario Ciclo A Solemnidad de Cristo Rey del Universo
JESUCRISTO es REY Y SEÑOR, pero además de eso es PASTOR Y JUEZ UNIVERSAL:
Jesús Pastor: El busca las “ovejas perdidas”; las encuentra y las carga sobre sus hombros y las libera de las “tinieblas y sombras de muerte”, donde se habían extraviado; cura a las que están heridas y apacienta a todas con mucho Amor.
Jesús Juez universal: El juzgará entre “oveja y cabrito”; los separará para que rindan cuentas de sus vidas según los “talentos” (dones) y capacidades que hayan recibido. Nos juzgará por el AMOR a los más desamparados.
Cristo es REY: El no vino a ser servido sino a SERVIR; se sentará a la mesa en el Reino de los cielos y le servirá a los servidores de su Padre y lo hará por pura MISERICORDIA a pesar de nuestros pecados e infidelidades.
“Mi Reino NO ES COMO los de este mundo”, le decía a Pilatos. Jesús es un “rey distinto”; humilde, sencillo, que no busca “enriquecerse sí mismo” sino enriquecer a los demás con su RIQUEZA ETERNA, empezando por los más necesitados. Es por eso que en el Evangelio de hoy, se identifica con los “marginados y empobrecidos” y nos manda a servirle a través de ellos cuando nos dice: “conmigo también lo hicieron”.
Aquí se resalta la gravedad del “pecado de omisión”; no serás juzgado por el “mal” que has hecho sino por el bien que dejaste de hacer pudiéndolo haber hecho. No solo es malo “quitarle” el Pan al hambriento sino que es todavía peor no compartir tú Pan con ellos. San Juan de la Cruz nos decía: “a la caída de la tarde, seremos juzgado por el AMOR” Y SOLO POR EL AMOR; mostrado con hechos concretos al servicio de los necesitados que te encuentras por el camino. No bastan las palabras “bonitas y amables”. “Obras son amores y no buenas razones” Amén